Estrabismo

El estrabismo tiene lugar cuando los ojos de una persona enfocan en diferentes direcciones. Esta condición puede desembocar en visión borrosa, doble visión u ojo vago.
estrabismo

El estrabismo tiene lugar cuando los ojos de una persona enfocan en diferentes direcciones. Esta condición puede desembocar en visión borrosa, doble visión u ojo vago.

¿QUÉ ES ESTRABISMO?

Se habla de estrabismo o bizqueo cuando los ojos de una persona no enfocan en la misma dirección se dice que padece estrabismo. Este problema visual puede producir doble visión, visión borrosa u ojo vago.

EL OJO ESTÁ CONECTADO CON SEIS MÚSCULOS

Estos músculos trabajan juntos para controlar dónde miran. Cuando no funcionan en sincronía, se dice que la persona padece estrabismo.

El estrabismo afecta a uno de cada 20 niños, aproximadamente. Hasta los tres meses de edad, muchos niños bizquean porque su visión se está desarrollando. Este problema visual, aparece con frecuencia antes de los cinco años, pero también puede empezar más tarde, en la infancia o en la edad adulta. Si no se trata, el estrabismo infantil tiene probabilidades de ocasionar ojo vago, ya que el cerebro aprende a ignorar la señal enviada por el ojo más débil. Si tu hijo bizquea después de esta edad, es necesario consultar con un especialista.

¿CÓMO DETECTARLO?

Un ojo mira al frente mientras que el otro se gira hacia dentro, hacia fuera, hacia arriba o hacia abajo. Como resultado, el cerebro recibe dos imágenes visuales, por eso una persona con estrabismo puede experimentar visión borrosa o doble visión. El bizqueo puede ser constante o intermitente y es normalmente detectado durante una revisión rutinaria del ojo. Los ojos de una persona con estrabismo se pueden cruzar cuando se trata de enfocar un objeto que está cerca o lejos. El cansancio puede hacer que el ojo que tiene tendencia a girarse hacia fuera, se desvíe todavía más.

TRATAMIENTO

El estrabismo debe ser tratado tan pronto como sea posible. Gafas, ejercicios para los ojos, parches, inyecciones de toxina botulínica o cirugía son los métodos que pueden utilizarse para tratar el estrabismo. Si tu hijo (o incluso tú), presentáis síntomas de estrabismo, es recomendable que acudir a un profesional.